El estado de las cosas

noviembre 24, 2008



¿Viciaos? ¿Nosotros? Qué va, hombre, qué va…


G


Guest Star: Federik Freak.

P.S.: El copirait de la tira y todo eso es de Rubén Fernández, quede claro.

P.P.S.: Si algún lector del blog juega a las Mafia Wars y no está ya en mi Familia, que me mande un privado sin falta.


:mrgreen:

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Ampollas

noviembre 17, 2008


«Hoy día, una de las religiones más poderosas del Mundo Occidental es el ecologismo. El ecologismo parece ser la religión que eligen los ateos urbanos. […] Hay un Edén inicial, un paraíso, un estado de gracia y unidad con la naturaleza, hay una caída de la gracia en un estado de contaminación como resultado de comer del árbol de la ciencia del bien y del mal y como consecuencia de nuestros actos hay por llegar un día del juicio para todos. Todos somos pecadores energéticos, condenados a morir, salvo que busquemos la salvación, que ahora se llama sostenibilidad. La sostenibilidad es la salvación en la iglesia del ecologismo. Igual que la comida orgánica es su comunión, esa hostia libre de pesticidas que ingiere la gente buena con las creencias correctas.»


Hoy no voy a redactar nada yo; el texto completo de esa conferencia de Michael Crichton ya tiene bastante tela que cortar. Me basta decir que estoy de acuerdo (y se trata de un acuerdo informado; yo también leo esas fuentes que no está de moda leer, y he tenido que tratar con los nuevos fundamentalistas religiosos) punto por punto.


Gracias a Santi por el enlace.


G


RIP

noviembre 5, 2008


Lo, there do I see my father.

Lo, there do I see my mother, and my sisters, and my brothers.

Lo, there do I see the line of my people back to the beginning.

Lo, they do call to me.

They bid me take my place among them.

In the halls of Valhalla, where the brave may live forever.


(Se podrán decir muchas cosas de Michael Crichton, pero sabía cómo enganchar.)


G


Vendiendo pieles de oso

noviembre 5, 2008


Tengo una tele enanísima aquí al lado del ordenata, que sirve de descanso visual y hace compañía en las largas noches currelantes de invierno. En las horas más extremas de la madrugada es bastante habitual que lo único que asome en todos los canales sean teletiendas (también hay porno, pero es malo de cojones —no pun intended— y no me puedo permitir quedarme dormido cuando estoy levantando el país), pero hoy han cambiado un poco la película. Tardé un poco en pillarla, cierto es; al principio pensé que estaban reemitiendo la primera temporada de una conocida serie. Cosas de estar concentrado en otros menesteres, de no estar pendiente de las fechas y de dedicar a la pantalla sólo un vistazo ocasional por el rabillo del ojo. Me sacaron de mi error dos detalles fundamentales: que el senador-candidato-a-presidente estaba más escurrío que el de la serie, y que después de cinco minutos sin hacer zapping, Jack Bauer no se había cargado a ningún terrorista.


Así que observé con más atención.


Cuando leáis esta entrada ya estaréis más que enterados de qué va el asunto, a menos que viváis en una cueva lejos de la civilización, sin Internet y con mala cobertura de móvil. Y ni siquiera en ese caso me atrevo a apostar: con toda la alharaca mediática, sonar de pífanos y retransmisiones de las mejores jugadas del partido, al que no se haya enterado de que ha ganado Obama… le acabo de espoilear a lo grande. Pero que se aguante, que yo me lo tragué en directo y me siento poco caritativo.


No, no voy a analizar nada. Eso se lo dejo a los bloggers con más ánimo tertuliano que el mío o más ganas de sacarle punta al asunto (aunque la salida de César Mallorquí ha tenido gracia). Pero me ha llamado la atención la recurrencia constante a la muletilla día histórico en los medios de aquí. Y qué pesadez.


A ver… No negaré que tiene su interés folklórico el hecho de que gane un negro unas elecciones a presidente de los Estates, pero mal andamos si lo relevante es que sea negro en vez de que sea capaz, eficiente, apropiado para el cargo o como queráis pintarlo. Si lo que hace a partir de ahora justifica que retroactivamente se pueda considerar histórica la fecha de su llegada a la presidencia, que conste donde deba constar (en los libros de historia, preferentemente), pero de momento lo único que ha demostrado es que un negro puede ser tan [insértese lo que se prefiera, relacionado con las cualidades que hacen falta para ganar unas elecciones] como un blanco. Y quizá ni tanto como eso, teniendo en cuenta el nivel de la competencia y los años que el partido de esta llevaba dejando aquello hecho unas zorras. No sé, yo diría que para ese viaje no hacían falta alforjas. Que vale, que a priori parece mejor que haya ganado Obama que no la alternativa. Pero, de momento, eso es todo. Por si alguien no ha caído en el detalle, en el resto del mundo ni votamos ni pintamos en aquello; sólo soportamos las consecuencias, y esas están por descubrir. Así que ver, veremos.


Igual es que soy un pelín cínico. O igual es que uno ya está un poco bregado en esto de presenciar días históricos (a mis años y en este pueblo, ya llevo unos cuantos) y comprobar después que no fue para tanto. O que tiendo a creerme las cosas después de verlas y no antes.


¿O igual es que me vuelvo cascarrabias con la edad…?


Nah; me viene de antiguo. Desde que cuando tenía cuatro años y mi padre me dijo que si no me levantaba de la cama de una puta vez se comía mi desayuno, no me levanté y se lo comió (y era domingo y tocaba chocolate con churros), aprendí a no fiarme ni de mi padre y a no dar nada por sentado. Que me enseñó cosas útiles, el viejo.


G


P.S.: Y encima el puto árbitro sueco nos robó el partido en la championlaig. Mal rayo lo parta. ¿Día histórico? My ass…