Ah, qué tiempos…

Mayo 10, 2008


… cuando el mundo y yo éramos jóvenes, y apareció esto por la tele (sí, lo vi en primerísima emisión, y en blanco y negro). Luego en el patio del colegio jugábamos a imitar esas cosas (y a veces nos hacíamos daño, y había quien se rompía algo, pero eran “cosas de críos”; hablamos de los tiempos en que nadie se pensaba que un crío se fuera a traumatizar por llevarse unos cuantos -o muchos- coscorrones). Nos llamábamos unos a otros “Pequeño Saltamontes” y nos pintábamos en los antebrazos tigres y dragones (y no dábamos abasto en gastar bolis rojos). Y algunos acabamos apuntándonos a un gimnasio y, quién lo iba a decir, hasta aprendimos en serio…

Vista con ojos de hoy, la serie puede parecer una patata desde el punto de vista técnico-hostieril (aunque tiene sus momentos, y los argumentos no estan mal), y hay que suspender _mucho_ la incredulidad para creerse que David Carradine sabía kung fu. Pero el primer contacto es siempre el primer contacto (las pelis de Bruce Lee en el cine de barrio llegaron después) y uno lo recuerda con cariño.

(Que me acabo de comprar los deuvedeses, vamos.) :D

G


P’Gell

Febrero 20, 2008

P'Gell

Siempre me han gustado “malas”, incluso desde antes de tener muy claro para qué tenían que gustarme exactamente. Las buenecicas  me parecen sosas y me aburro, qué le vamos a hacer. (Sí, ya, más o menos es eso lo que dicen todos, pero más de uno y más de dos mienten como bellacos; si fuera verdad en todos los casos, las acomodaticias se habrían extinguido por selección natural.)

 

Sea como sea, donde esté una que te mantenga despejado, que se quiten los braintrainings.

 

Alguna tuvo que ser la primera, claro está. El momento en el que las ideas vagas y las intuiciones difusas se concretan y uno piensa: «Esta, esta. ¡Cuando sea mayor quiero una como esta!». Y P’Gell fue la mía, y me da igual que sea un tebeo (al fin y al cabo, Rudy se hacía ideas con la madrastra de Blancanieves y nadie le ha dicho nada, ¿no? Pues dejadme en paz).

 

Luego me hice mayor y me encontré una de verdad bastante parecida, pero es otra historia y no pienso contároslo todo. :P


Ah, y queda inaugurada esta categoría.

:mrgreen:


G


43

Enero 4, 2008

 

PFJ

 

For he’s a jolly good fellow,
For he’s a jolly good fellow,
For he’s a jolly good fe-ellow…
And so say all of us!

[clap clap clap]


Doce campanadas

Diciembre 31, 2007

 

BONG…

 

Cuarta semana de gripe miserere. Hacía años que no pillaba una así. Ha habido idas, venidas, amagos, retrocesos y recaídas. Hace una semana pensé que me la quitaba ya de encima, pero los malditos virus, ya prácticamente arrinconados y pidiendo árnica, recibieron refuerzos inesperados (y probablemente dopados con poción mágica; debería estar prohibida) justo antes de Navidad, así que el mundo sigue siendo un sitio duro, frío y lleno de esquinas que insisten en agredirme. Sigo aguantando, aunque sea en modo zombie (y no me arrepiento de nada).

 

BONG…

 

Hace un par de días estuve a punto de crear una entrada ofreciendo una mariscada a quien me resolviera un problema que atendía por el simpático nombre de UNMOUNTABLE_BOOT_VOLUME, que probablemente significa algo así como “estás jodido, chaval”, aunque Sara dice que suena a excusa para gatillazo (“Lo siento, cariño, parece que tengo un problema con el sector de arranque…”). Sea como sea, no me dio tiempo ni a ofrecer el bigote de una gamba, porque el problema se volvió infinitamente más interesante cuando algo en las entrañas del PC hizo “clonc” y ya no se volvió a encender.

 

BONG…

 

Si alguien hace algún comentario que incluya las palabras “mac” o “linux”, recibirá una mirada muy poco amistosa por mi parte. Advierto.

 

BONG…

 

Aún no sé si el PC está sólo en coma o ha muerto del todo y toca ir pensando en un trasplante de disco (ni Indiana Jones en su mejor época sería capaz de encontrar un servicio técnico decente en estas fechas), pero teniendo en cuenta que en un periodo de apenas cuatro meses se han jodido: a) una llave de paso y un montón de tuberías, b) varias lámparas, c) un reproductor de dvd, d) un móvil, e) una grabadora, f) el microondas (aunque este objeto de primera necesidad pudo ser reparado, a Lug gracias), g) la televisión, y h) el PC…

 

BONG…

 

Empiezo a sospechar que el Universo trata de decirme algo.

 

BONG…

 

He leído bastante estos días, eso sí. Y ya me ventilé la serie de los Nac Mac Feegles completa. Rectifico mi opinión inicial: sí que son libros para niños. De hecho, deberían ser lectura obligatoria y repetitiva, en plan “un cuento antes de irte a dormir”, para que los chavales lo vayan asimilando mientras aún tienen el cerebro esponjoso. En una época en la que los cuentos de toda la vida, con su importante carga de ilustración, enseñanza y moraleja, han sido sistemáticamente edulcorados (cuando no gilipollísticamente alterados más allá de cualquier posibilidad de reconocimiento), es un consuelo que ande por ahí un Pratchett para explicar cosas como que hay que asumir las consecuencias de lo que se hace, o que ponerse en plan llorica y “pobrecito yo” no sirve para arreglar los problemas (entre otras lecciones buenas, justas y necesarias pero que, ay, se diría que ya no están de moda…).

 

BONG…

 

Hablando de lecturas; cosas guapas que han caído este año (Pratchetts aparte): Gel azul. Jonathan Strange y el señor Norrell (sí, ya sé que no es reciente, pero “la Pila” libera su contenido según sus propios e inescrutables designios). Alejandro Magno y las Águilas de Roma. Mucho Harry Potter. The Zombie Survival Guide (gracias por el soplo, Grendel).

 

BONG…

 

De cosas vistas en deuvedé, varios quintillones que me da pereza listar, aunque no quiero dejar sin mención especial ni a NCIS ni a Bones (la primera lleva agradecimiento especial incluido ;) ).

 


Aunque, al final, puestos a destacar, una y sólo una. La más mejor y estupenda y maravillosa y electrizante y emocionante serie de televisión de todos los tiempos:

Life on Mars

 

(Y el que diga lo contrario no tiene sangre en las venas, ni entrañas, ni cerebro, ni corazón. Y posiblemente sea un ultracuerpo.)

 

BONG…

 

¿Qué pasa? Los ochenta me curtieron, pero los setenta empezaron el desbastado.

 

BONG…

 

Y además tengo mi corazoncito.

 

BONG…

 

It was the year of fire,
The year of destruction,
The year we took back what was ours.
It was the year of rebirth,
The year of great sadness,
The year of pain,
And a year of joy.
It was a new age.
It was the end of history.
It was the year everything changed.

 


El año no fue 2261, sino 2007, y no transcurrió en Babylon 5… Pero es un buen resumen.

 

BONG.


Friqui, machista, elitista y del Atleti.

Diciembre 12, 2007
«…For the demon shall bear a nine-bladed sword. Nine-bladed! Not two or five or seven, but nine, which he will wield on all wretched sinners, sinners just like you, sir, there, and the horns shall be on the head, with which he will…»

Uno de los blogueros del callejón de los profetas, en La vida de Brian. 

Tengo la impresión de que la ingente multitud (al menos media docena) de lectores que reúne este blog me tiene más que conocido a estas alturas. O, al menos, ligeramente visto. O se ha tomado cañas conmigo. O se me ha cruzado en Internet. O me aborrece visceralmente (del masoquismo inherente a no poder parar de leer a alguien a quien no se aguanta ya hablaremos otro día). Pero si no entras en ninguna de las categorías mencionadas, amable visitante, no estarán de más algunas indicaciones. El respeto a las más elementales normas de cortesía me obliga a advertirte dónde te acabas de meter; y si eres un lector de bitácoras veterano tendrás bastante claro que dicho lugar no es otro que mi ombligo. Deja de hacer cosquillas.

 

En efecto, lo confieso: la opinión que tengo de los blogs viene a ser la que se intuye, más o menos sutilmente, en el uso de la cita que encabeza esto… y como tenga que explicártelo para que lo entiendas, no nos vamos a llevar bien. Dejémoslo en que aunque, como ya señaló el genial Álvaro de Laiglesia, todos los ombligos son redondos (menos el de T’Pol, que es feo), hay a quien le gusta enseñar el suyo y hay a quien le gusta mirar el de los demás. Y me he dejado convencer para unirme al club. Me contradigo, lo sé, pero I contain multitudes, como le gusta citar a Rudy, aunque juro que estoy perdiendo peso.

 

—¿Vale como presentación?

—Hombre, un poco corta…

—Tampoco es para contarlo todo el primer día, digo yo.

—Bué… Vale… Pero habría que explicar el título, ¿no?

—¿Por qué?

—Es que así, sin contexto, da una impresión…

—Nah, que se vayan haciendo a la idea.

 

Pues eso. Que ya pondré lo que se me ocurra, cuando se me ocurra y según se me ocurra. E igual hasta le cogéis el gusto.

 

Aproximadamente vuestro,

G


Está bien: me rindo.

Diciembre 8, 2007

Pues eso.

Vosotros lo habéis querido. Shame on you.


G