A Midsummer Night’s Dream

Junio 23, 2009



PUCK.—
On the ground

Sleep sound:

I’ll apply

To your eye,

Gentle lover, remedy.

When thou wakest,

Thou takest

True delight

In the sight

Of thy former lady’s eye:

And the country proverb known,

That every man should take his own,

In your waking shall be shown:

Jack shall have Jill;

Nought shall go ill;

The man shall have his mare again, and all shall be well.

Texto: William Shakespeare
Dibujo: ilustración para A Midsummer Night’s Dream, de Arthur Rackham


G


Cenizas en Marte

Enero 24, 2009

«Anything you say will be taken down, ripped up and shoved down your scrawny little throat.»

DCI Gene Hunt



Vaya por delante: adoro a los guionistas de la BBC.


No dejamos de afirmar últimamente que, hoy día, las historias interesantes están en las series de televisión y no en el cine. Pero incluso ahí hay clases. Ligas completamente diferentes, podríamos decir. Comentaba el año pasado por estas fechas que lo mejor de lo mejor que vi en el 2007 fue Life on Mars. Entra en lo posible (aunque queda mucho año por delante y mucha serie por ver; no me pillaré los dedos aún) que pueda repetir en el 2009 la afirmación con la secuela, Ashes to Ashes… De hecho, aunque me veo obligado a admitir que es un poco más floja que la serie madre, ese “un poquito más floja” es, teniendo en cuenta con qué la comparamos, algo que queda escandalosamente por encima del nivel medio general.

DI Alex Drake

Y mira que abordé Ashes to Ashes con mucha desconfianza. A priori tenía todas las papeletas para resultar un fiasco: todas las sorpresas se agotaron (presuntamente) en la serie original, y el sabor de boca que había dejado esta podría llevar a comparaciones odiosas e inevitables. Toda la información apuntaba a que, además, se repetiría esquema (y así es), de modo que también nos despedimos del factor originalidad. Entonces, ¿qué quedaba? ¿Qué se podía hacer para sacar algo interesante pese a todo?


Pues, de entrada, algo aparentemente tan sencillo como no tomar al espectador por gilipollas. Guionistas menos hábiles se habrían limitado a conformarse con la complicidad creada en un porcentaje de los seguidores de la primera, conseguir con ello un mínimo de audiencia y decir «ya hemos cumplido». Lo vemos bastante a menudo. Así que es muy de agradecer el esfuerzo dedicado para convertir los problemas más evidentes en puntos a favor. Sin spoilers (todo lo que digo a continuación es sólo el comienzo del primer episodio): ¿Que al espectador ya le suena todo? A la protagonista, también. ¿Que el espectador tiene toda la info de la primera serie? La DI Alex Drake (Keeley Hawes, que está que enamora a cualquiera que se haya pasado los 80 de adulto, aunque no he encontrado fotos que le hagan justicia; gana mucho en la imagen en movimiento), psicóloga de la policía, se sabe de memoria el expediente de Sam Tyler. Y, evidentemente, al igual que el espectador tiene sus propias ideas y teorías sobre lo que se vio en Life on Mars, la DI Drake ha sacado sus conclusiones sobre lo que contaba Tyler, lo que crea situaciones de lo más interesantes cuando se descubre en la misma situación e intenta cuadrar lo que está viviendo con sus análisis previos.


Y aderezando el arco argumental que se desarrolla en torno a Drake: Gene Hunt. En Londres. En los ochenta.


Gene the Genie y sus muchachos. Dan ganas de irse con ellos

a reconquistar el Imperio.


Las subtramas del día a día, los casos, los personajes, la reconstrucción de aquella época, la relación entre los “habitantes” del momento y el personaje recién llegado… Están a la altura y no desmerecen absolutamente en nada a la primera serie. De hecho hay quien dice, y no me atrevo a negarlo, que Ashes to Ashes es mejor que la serie precedente. No lo negaré porque sospecho que parte de la apreciación dependerá de a qué edad le pillaron a cada espectador los setenta y los ochenta, y la visión y los recuerdos que uno tenga de cada década.


Sea como sea: otra serie para atesorar y revisar. Dentro de un tiempo me pienso volver a ver las dos seguidas de un tirón. Y sospecho que no será la única vez…


Y Philip Glenister es Dios, por supuesto.


G


Regalito de Reyes

Enero 6, 2009


Va una de pop culture: Una vez acabado el rodaje de El furor del dragón (Fist of Fury), Bruce Lee empezó a preparar la que iba a ser la película definitiva de artes marciales, pero cuando sólo llevaban rodadas las escenas de lucha finales se metió por medio una oferta interesante (lo que acabó siendo Operación Dragón [Enter the Dragon]), y el otro proyecto quedó aparcado una temporada. Ninguna queja, en principio; lo malo es que Murphy, en lo que podríamos calificar como la puñeta más elaborada que he visto en mi vida, se metió por medio con los efectos que ya conocemos: Bruce Lee se murió, Operación Dragón se estrenó póstumamente, y el metraje preparado para Juego con la Muerte (Game of Death) fue cortado, remezclado, mutilado y enmorcillado con sobras de otras películas y planos filmados con dobles penosillos. Del trasunto de guión que se perpetró para hilvanar todo eso mejor no hablamos. El resultado fue esa película que, durante años y años, los aficionados fuimos a ver sólo por los 15 minutos del final y que, llegado el video y posteriormente el dvd, metíamos en el reproductor para saltar directamente a la parte aprovechable.


Pero Juego con la Muerte iba a tratarse de una obra completamente distinta, que las penosas circunstancias mezcladas con la chapuza de la productora (en su momento se barajó la idea de presentar sólo lo originalmente rodado acompañado de una parte documental, y se desestimó) nos han escamoteado durante décadas. Hoy, en SPQR, con más ánimo de instruir deleitando que nunca, vamos a arreglarlo. Con ustedes vosotros: el metraje original e íntegro (más de media hora, ya veis si cortaron, que encima casi la mitad se quedó por el camino) rodado por Bruce Lee.


Parte 1:




Parte 2:




Parte 3:




Parte 4:




Que lo disfrutéis.


G


Agincourt

Octubre 25, 2008




KING HENRY.—
[...] If we are mark’d to die, we are enow

To do our country loss; and if to live,

The fewer men, the greater share of honour.

God’s will! I pray thee, wish not one man more.

By Jove, I am not covetous for gold,

Nor care I who doth feed upon my cost;

It yearns me not if men my garments wear;

Such outward things dwell not in my desires:

But if it be a sin to covet honour,

I am the most offending soul alive.

No, faith, my coz, wish not a man from England:

God’s peace! I would not lose so great an honour

As one man more, methinks, would share from me,

For the best hope I have. O! do not wish one more:

Rather proclaim it, Westmoreland, through my host,

That he which hath no stomach to this fight.

Let him depart; his passport shall be made,

And crowns for convoy put into his purse:

We would not die in that man’s company,

That fears his fellowship to die with us.

This day is call’d the feast of Crispian:

He that outlives this day, and comes safe home,

Will stand a tip-toe when this day is nam’d,

And rouse him at the name of Crispian.

He that shall live this day, and see old age,

Will yearly on the vigil feast his neighbours,

And say, ‘To-morrow is Saint Crispian:’

Then will he strip his sleeve and show his scars,

And say, ‘Those wounds I had on Crispin’s day.’

Old men forget: yet all shall be forgot,

But he’ll remember with advantages

What feats he did that day. Then shall our names,

Familiar in their mouths as household words,

Harry the King, Bedford and Exeter,

Warwick and Talbot, Salisbury and Gloucester,

Be in their flowing cups freshly remembered.

This story shall the good man teach his son;

And Crispin Crispian shall ne’er go by,

From this day to the ending of the world,

But we in it shall be remembered;

We few, we happy few, we band of brothers;

For he to-day that sheds his blood with me

Shall be my brother; be he ne’er so vile,

This day shall gentle his condition:

And gentlemen in England, now a-bed,

Shall think themselves accursed they were not here,

And hold their manhoods cheap whiles any speaks

That fought with us upon Saint Crispin’s day.

The Life of King Henry the Fifth, de William Shakespeare
Cuadro: “The Battle of Agincourt”, de Brian Palmer

G


Astracanada

Septiembre 2, 2008


Esta se la dedico al cariñena que nos pusieron en la Iglesiona el otro día. :mrgreen:


MENDO.–
[...] El Barón

de Vedia, un aragonés

antipático y zumbón

que está en casa del Marqués

de huésped o de gorrón.

Hablamos… «¿Y vos qué haceis?»

«Aburrirme…» Y el de Vedia

dijo: «No os aburriréis;

os propongo, si queréis,

jugar a las siete y media».


MAGDALENA.–
¿Y por qué marcó esa hora

tan rara? Pudo ser luego…


MENDO.–
Es que tu inocencia ignora

que a más de una hora, señora,

las siete media es un juego.


MAGDALENA.–
¿Un juego?


MENDO.–
Y un juego vil

que no hay que jugarlo a ciegas,

pues juegas cien veces, mil,

y de las mil, ves febril

que o te pasas o no llegas.

Y el no llegar da dolor,

pues indica que mal tasas

y eres del otro deudor.

Mas ¡ay de ti si te pasas!

¡Si te pasas es peor!


MAGDALENA.–
¿Y tú… don Mendo?


MENDO.–
¡Serena

escúchame, Magdalena,

porque no fui yo… no fui!

Fue el maldito cariñena

que se apoderó de mí.

Entre un vaso y otro vaso

el Barón las cartas dio;

yo vi un cinco, y dije «paso»,

el Marqués creyó otro el caso,

pidió carta… y se pasó.

El Barón dijo «plantado»;

el corazón me dio un brinco;

descubrió el naipe tapado

y era un seis, el mío era un cinco;

el Barón había ganado.

Otra y otra vez jugué,

pero nada conseguí,

quince veces me pasé,

y una vez que me planté

volví mi naipe… y perdí.

Ya mi peculio en un brete

al fin me da Vedia un siete;

le pido naipe al de Vedia,

y Vedia me pone una media

sobre el mugriento tapete.

Mas otro siete él tenía

y también naipe pidió…

y negra suerte la mía,

que siete y media cantó

y me ganó en la porfía…

Mil dineros se llevó,

¡por vida de Satanás!

Y más tarde… ¡qué sé yo!

de boquilla se jugó,

y se ganó diez mil más.

¿Te haces cargo, di, amor mío?

¿Te haces cargo de mis males?

¿Ves ya por qué no sonrío?

¿Comprendes por qué este río

brota de mis lagrimales? [...]


(El que aún no haya leído La venganza de don Mendo, que sepa que es un rufián, un bellaco y un vil. Hala.)


G


No son los años. Tampoco el rodaje.

Mayo 22, 2008

Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull

Es la puta manía de Spielberg de hacer finales gilipollas.


Tranquilos, no voy a espoilear nada (tampoco es que haya gran cosa que spoilear a estas alturas, seamos serios). Tampoco voy a poner a parir la película. Me ha gustado. Y no sólo eso, sino que durante media hora genial allá hacia el centro del metraje me he partido de risa y dado saltos en el asiento. Tras un comienzo relativamente medianillo (entretenido pero no para tirar cohetes, y la forma en que Indy sobrevive a una explosión nuclear es… Bueno, digamos que Indy sobrevive, pero nuestra suspensión de la incredulidad queda bastante castigada), la peli recupera, desde el momento en que Marion Ravenwood entra en escena, lo mejor que ha dado la serie. La esgrima verbal entre Marion (que es, dicho sea de paso, lo mejor de la película) e Indy no tiene precio, y las escenas de acción ya he mencionado el efecto que causan (no es muy ajeno a ello el hecho de que corran principalmente a cargo del hijo de esos dos -lo segundo mejor de la película-, que tiene edad para esos trotes, no como su señor padre). Sólo ese tramo del metraje ya justifica y hace que merezca la pena verla.


Lo del final lo digo para que los simpáticos lectores de este blog vayan sobre aviso.


Me explicaré un poco mejor: Cuando asistí al estreno de En busca del Arca perdida me pasé toda la película enganchadísimo. Pero lo mejor es que se trataba de acción y aventura en estado puro. El caso es que cuando, al final, la situación se resuelve (los malos palman, los buenos ganan, los héroes se liberan y son felices y comen perdices) gracias a un Deus ex machina absolutamente descarado, se me puso la mosca en la oreja. Sencillamente, no pegaba con el resto. Era trampa. El problema lo vi resuelto en las dos siguientes entregas (sí, incluso cuando el Grial, los personajes ponen algo de su parte para salir del apuro, no les saca todas las castañas del fuego una Intervención Divina Por El Morro). Pues bien, avisados quedáis: en esta entrega vuelve a pasar algo parecido a lo que en la primera (otro Deus ex machina, y más descarado aún). No es especialmente grave: si vais mentalizados lo soportaréis y, como ya he dicho, la peli en general es muy recomendable.


Eso sí, le admito a Spielberg la capacidad para devolverme a mis años mozos. El “hostia, vaya chorrada” que se me escapó en la sala y me granjeó algunas miradas del resto del público (y unas cuantas eran de aprobación y asentimiento) fue igualito, igualito, al de hace algo más de venticinco años. Uno recobra la juventú con detalles como estos. :mrgreen:


G


P.S.: No hace falta que os traguéis los créditos hasta el final; no hay ningún extra. De nada. ;)

P.S.2: ¿He dicho ya que Marion mola? :D


El Eisner que nos faltaba

Mayo 21, 2008

Preventive Maintenance Monthly

(Aviso, esto es para fans muy irredentos.)


En los más de veinte años que pasaron desde que se despidió Spirit hasta que apareció Contrato con Dios, Eisner se metió en alguna parte…


La biblioteca digital VCU lo ha escaneado todo y puesto en red. Portadas, cómics, ilustraciones y todas las tiras de Joe Dope.


Aquí. De nada. :D


G


(Zenkius veri muchos a Sara, que es un encanto compartiendo soplos sobre cosas majas.)


Ah, qué tiempos…

Mayo 10, 2008


… cuando el mundo y yo éramos jóvenes, y apareció esto por la tele (sí, lo vi en primerísima emisión, y en blanco y negro). Luego en el patio del colegio jugábamos a imitar esas cosas (y a veces nos hacíamos daño, y había quien se rompía algo, pero eran “cosas de críos”; hablamos de los tiempos en que nadie se pensaba que un crío se fuera a traumatizar por llevarse unos cuantos -o muchos- coscorrones). Nos llamábamos unos a otros “Pequeño Saltamontes” y nos pintábamos en los antebrazos tigres y dragones (y no dábamos abasto en gastar bolis rojos). Y algunos acabamos apuntándonos a un gimnasio y, quién lo iba a decir, hasta aprendimos en serio…

Vista con ojos de hoy, la serie puede parecer una patata desde el punto de vista técnico-hostieril (aunque tiene sus momentos, y los argumentos no estan mal), y hay que suspender _mucho_ la incredulidad para creerse que David Carradine sabía kung fu. Pero el primer contacto es siempre el primer contacto (las pelis de Bruce Lee en el cine de barrio llegaron después) y uno lo recuerda con cariño.

(Que me acabo de comprar los deuvedeses, vamos.) :D

G


Balaclava

Marzo 12, 2008


 

The Charge of the Light Brigade 

Half a league half a league,
Half a league onward,
All in the valley of Death
Rode the six hundred:
‘Forward, the Light Brigade!
Charge for the guns’ he said:
Into the valley of Death
Rode the six hundred.

‘Forward, the Light Brigade!’
Was there a man dismay’d ?
Not tho’ the soldier knew
Some one had blunder’d:
Theirs not to make reply,
Theirs not to reason why,
Theirs but to do & die,
Into the valley of Death
Rode the six hundred.

Cannon to right of them,
Cannon to left of them,
Cannon in front of them
Volley’d & thunder’d;
Storm’d at with shot and shell,
Boldly they rode and well,
Into the jaws of Death,
Into the mouth of Hell
Rode the six hundred.

Flash’d all their sabres bare,
Flash’d as they turn’d in air
Sabring the gunners there,
Charging an army while
All the world wonder’d:
Plunged in the battery-smoke
Right thro’ the line they broke;
Cossack & Russian
Reel’d from the sabre-stroke,
Shatter’d & sunder’d.
Then they rode back, but not
Not the six hundred.

Cannon to right of them,
Cannon to left of them,
Cannon behind them
Volley’d and thunder’d;
Storm’d at with shot and shell,
While horse & hero fell,
They that had fought so well
Came thro’ the jaws of Death,
Back from the mouth of Hell,
All that was left of them,
Left of six hundred.

When can their glory fade?
O the wild charge they made!
All the world wonder’d.
Honour the charge they made!
Honour the Light Brigade,
Noble six hundred!

Poema: Alfred, Lord Tennyson
Cuadro: Richard Caton Woodville

G


Least I could do

Diciembre 17, 2007

Least I could do

http://www.leasticoulddo.com/ 

Creada en el 2003, y de aparición diaria (bueno, seis tiras a la semana) desde entonces. Guiones de Ryan Sohmer, y distintos dibujantes a lo largo del tiempo (el actual, Lar Desouza, es mi favorito).

 

Muy friqui, muy descarada y muy, muy, muy políticamente incorrecta, es de las mejores tiras cómicas que he encontrado en Internet. Eso sí: absténganse aquellos que se toman las cosas muy en serio, los incapaces de captar referencias de cultura general friqui (de 300 a Martin, de Star Wars a LOTR, de Transformers a las pelis de ninjas de serie B; hay de todo), y las erizas radicales; no creo que le vean la gracia.

 

Claro que… igual me encanta por eso.

 

G