
Esta entrada fue publicada el a las Viernes 8 de Febrero de 2008 y está archivada bajo las categorías Están locos estos romanos. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
Febrero 8, 2008 a las 10:13 am |
Como ya dije una vez en otro sitio, ese cuadro nos clava. “Esto… ES… ESPAÑAH!”, que diría un Leónidas patrio.
Febrero 8, 2008 a las 9:55 pm |
Pero para todo, ¿eh? Para absolutamente todo. Del trabajo a la religión; de la comunidad de vecinos a la docencia a cualquier nivel; de la política al fándom. Lo que se te ocurra.
Al principio había pensado escribir una entrada comentando un par de cosillas que había visto en las noticias y me habían hecho levantar la ceja (quizá lo haga, más adelante), pero en caliente la cosa se me habría ido de las manos y, total, para llegar a la misma conclusión, Goya lo explicó varios miles de veces mejor. Y más conciso.
Febrero 9, 2008 a las 3:56 am |
A veces me pierde tu cript… crit… prit… bueno, que eres demasiado críptico a veces. Al menos para mí, que el verdadero sentido de algo tan escueto se me diluye en los cientos de posibles interpretaciones. Pero ahora ya me ha quedado más claro.
Y no, nunca aprenderemos. Y yo el primero. Empiezo a pensar que incluso a mis tiernos veintiseis ya es demasiado tarde para cambiar según qué cosas…
Febrero 9, 2008 a las 5:29 am |
Niego la mayor: no he sido nada críptico.
Grendel me cazó a la primera, mismamente…
Febrero 10, 2008 a las 10:53 am |
Si yo tuviera la más mínima calidad pintando siempre he tenido en la cabeza otro cuadro que creo que también retrataría adecuadamente otra hermosa idiosincransia nacional: en él veríamos a un tío buceando desesperadamente a la superficie para coger aire, mofletes inflados, cara azul y ojos desorbitados.
Pero no llega, porque lleva colgados de la camisa dos “amigos” que quieren salir del fondo del mar pero eso sí, sin tener que dar brazadas. También lleva colgados 40 o 50 envidiosos que no sólo hacen contrapeso, sino que activamente TIRAN del menda hacia abajo mientras le dicen que dónde va, que como en el fondo del mar no se está en ningún sitio.
Y por último, atado a los pies un yunque de 500 kilos con la inscripción “NO SE PUEDE”.
Febrero 10, 2008 a las 4:52 pm |
Grendel, el “capricho” 42 te va a encantar…